Agresión militar de EEUU contra
Venezuela en escala
Por Eva Golinger
Caracas,
20 de diciembre – El Presidente Hugo Chávez de Venezuela reveló hoy durante su
programa dominical, Aló Presidente, que aviónes no tripulados (UAV por sus
siglas en inglés), también conocidos como “drones”, han entrado ilegalmente al
territorio aéreo venezolano durante los últimos días. “Hace
pocos días, a la medianoche, un avión de estos sin tripulantes penetró hasta el
Fuerte Mara…”, un fuerte militar venezolano en el estado Zulia, frontera
con Colombia. El avión fue visto por soldados venezolanos, quienes
inmediatamente reportaron la violación aérea a sus superiores. El Presidente
Chávez dio la órden hoy de derribar cualquier avión detectado en territorio
venezolano. Chávez también implicó directamente a Washington en ésta última
amenaza contra la estabilidad regional, confirmando que los aviónes no
tripulados eran de origen estadounidense.
El
jueves pasado, el Presidente Chávez denunció las amenazas militares contra
Venezuela de las islas holandesas Aruba y Curazao, ubicadas apenás 70
kilómetros de la costa nor-occidental de Venezuela. Ambas pequeñas islas tienen
bases aéreas de Estados Unidos como resultado de un contrato entre Washington y
Holanda firmado en 1999 que estableció localidades de operaciones de avanzada
(FOL por sus siglas en inglés) en las colonias caribeñas. Originalmente, el
contrato permitía la presencia militar estadounidense en Aruba y Curazao
solamente para misiones contra el narcotráfico. Sin embargo, desde septiembre
2001, Washington utiliza a todas sus instalaciones militares para combatir
supuestas amenazas terroristas en el mundo. Las bases militares en Aruba y
Curazao han sido utilizadas para misiones de inteligencia, espionaje y
reconocimiento contra Venezuela durante los últimos años.
En
2006, Washington comenzó a conducir una seria de maniobras militares de alto
nivel utilizando a Curazao como la principal zona de operaciones. Cientos de
portaaviones, buques de guerra, aviónes de combate, helicopteres Black Hawk,
submarines nucleares y miles de tropas estadounidenses han estado participando
en distintos ensayos y operaciones militares en la región del Caribe durante
los últimos tres años y medio, causando alarma y grave preocupación entre las naciones
en la región, y particularmente Venezuela, que también ha sido sujeta a varias
acciones hostíles y agresivas desde Washington.
En
2008, el Pentágono reactivó la Cuarta Flota de la Armada, encargada de defender
los intereses estadounidenses en la región de América Latina. La Cuarta Flota
fue desactivada en 1950, luego de cumplir con su misión original durante la
Segunda Guerra Mundial. La reactivación de la flota luego de casi 60 años fue
percibida por una mayoría de naciones en América Latina como una amenaza
directa a la soberanía regional, y provocó el establecimiento del Consejo de
Defensa Suramericano para responder a las amenazas externas. El Pentágono
respondió orgullosamente admitiendo que la reactivación de la Cuarta Flota fue
una “muestra de la fuerza y el poder estadounidense en la región” con un
mensaje de defensa a sus aliados. Esa declaración fue recibida como un apoyo
directo a Colombia y un intento de intimidar a Venezuela.
El
30 de octubre, Colombia y EEUU firmaron un acuerdo de cooperación militar
autorizando la ocupación estadounidense de siete bases militares en territorio
colombiano, además del uso de todas las instalaciones del país. El acuerdo
significa la expansión militarista de EEUU en América Latina más grande de la
historia. Aunque los dos gobiernos públicamente justificaron el acuerdo como un
esfuerzo para combatir el narcotráfico y el terrorismo, documentos oficiales de
la Fuerza Aérea revelaron que EEUU conducirá “operaciones militares de amplio
espectro” en todo el continente desde las bases colombianas. Los documentos de la Fuerza Aérea
también justificaron la desproporcionada presencia militar estadounidense como
necesaria para combatir “la constante amenaza…de gobiernos anti-estadounidenses
en la región”. Los documentos también revelaron que la presencia estadounidense
en Colombia incrementará el éxito de las operaciones de inteligencia, espionaje
y reconocimiento y mejorará la capacidad del Pentágono de conducir una “guerra
expedita” en América Latina.
Desde
el 2006, Washington ha clasificado a Venezuela como una nación que “no colabora
suficientemente con la lucha contra el terrorismo”. En 2005, Venezuela fue
clasificada por el Departamento de Estado como una nación “no cooperante” con
la lucha contra el narcotráfico. A pesar de que nunca han presentado evidencias
contundentes para fundamentar estas peligrosas acusaciones, Washington las ha
utilizado para justificar el incremento en agresiones hacia el gobierno
venezolano. En 2008, el gobierno de George W. Bush intentó colocar a Venezuela
en la lista de “estados terroristas”. La iniciativa no fue logrado porque
Venezuela sigue siendo el principal suministrador de petróleo a EEUU. Si
Washington colocara a Venezuela en la lista de “estados terroristas”, tendría
que romper las relaciones, que incluiría el cese de la compra del petróleo
venezolano.
No
obstante, Washington aún considera a Venezuela como una amenaza a sus intereses
en la región. Particularmente, Estados Unidos está preocupado por la relación
comercial entre varias naciones latinoamericanas con países como China, Rusia e
Irán, que se percibe como una amenaza económica contra el control y la
dominación de Estados Unidos en la región. La semana pasada, la Secretaria de
Estado Hillary Clinton amenazó a los países latinoamericanos que tenían
relaciones con Irán, incluyendo a Bolivia, Brasil, Nicaragua y Venezuela. “…Yo
creo que si algunos países quieren relacionarse con Irán, deben saber las
consecuencias, y esperemos que lo pensarán dos veces antes de hacerlo…,” declaró Clinton durante un discurso sobre la política
exterior de Washington hacia América Latina.
El gobierno de Colombia anunció ayer que construirán una nueva
base militar cerca de la frontera con Venezuela, con financiamiento y equipos
de Estados Unidos. El Ministro de Defensa de Colombia, Gabriel Silva, también
anunció la activación de dos batallones aéreos cerca de la frontera con
Venezuela. La nueva base militar, ubicada por la peninsula de la Guajira,
frontera con el estado Zulia de Venezuela, tendrá hasta mil tropas y facilitará
la presencia de fuerzas armadas estadounidenses y contratistas privados en la
zona fronteriza. Este anuncio claramente intensifica las agresiones y amenazas
contra Venezuela.
Las declaraciones de hoy del Presidente Chávez sobre el avión no
tripulado que fue discubierto violando al territorio venezolano en estos días,
evidencian la escalada en tensiones entre Venezuela y Colombia. Los aviones no
tripulados estadounidenses, MQ-1 Predator UAV, que son de combate, han sido utilizados
durante el último año en Afganistán y Pakistán para asesinar supuestos
terroristas. Los aviones “drones” están equipados con misiles Hellfire y tienen
la capacidad de acabar con blancos en zonas sensibles.
Venezuela está bajo alerta frente a ésta peligrosa amenaza. El
Presidente Chávez hizo sus declaraciones sobre la detección del avión no
tripulado durante el lanzamiento de la nueva Policía Nacional, una fuerza de
policía comunal recién creada y orientada hacia las operaciones de seguridad preventiva
y el servicio comunitario.
[Original
in English at: http://www.chavezcode.com/2009/12/us-military-aggression-against.html]