EXCLUSIVA La CIA utiliza la USAID como
fachada, confirma alto funcionario de la agencia estadounidense Por Eva Golinger
Caracas,
14 de diciembre de 2009 - Un alto funcionario* de la Agencia Internacional del
Desarrollo de Estados Unidos (USAID) confirmó este lunes que la Agencia Central
de Inteligencia (CIA) utiliza el nombre de la USAID para otorgar fondos y
contratos a terceras partes que promueven sus operaciones. Según el
funcionario, un veterano de la agencia que ocupa el cargo de gerente regional, la
CIA está otorgando contratos bajo el nombre de la USAID sin que ésta este
involucrada. Hace tres meses, dos agentes de la CIA fueron descubiertos
pretendiendo ser empleados de la USAID en un país africano donde la agencia del
desarrollo mantiene inversiones multimillonarias. Los agentes fueron removidos
del país.
Hace
días, según un reportaje en el New York Times, un funcionario de Development Alternatives, Inc.
(DAI), una empresa contratista de la USAID, el Departamento de Estado y el
Pentágono, fue detenido en Cuba mientras repartía material de comunicaciónes a
sectores de la contrarrevolución.
La
relación entre la USAID, una agencia del Departamento de Estado, y la CIA no es
nueva. En 1974, el Congreso estadounidense clausuró una división de la USAID
que fue utilizada por la CIA para entrenar, financiar y armar a más de un
millón de policías en América Latina, Asia y el Medio Oriente. La Oficina de
Seguridad Pública (Office of Public Safety “OPS”) fue establecida en 1957 por
el presidente Eisenhower con la misión de entrenar y formar fuerzas policiales
en otros países. Documentos desclasificados de la CIA confirman que el
presupuesto de la OPS fue incluido en los millones otorgados anualmente a la
USAID, pero sus operaciones fueron coordinadas por la agencia clandestina.
Durante
la guerra en Vietnam, la USAID fue responsable por la distribución de “apoyo
material” junto con la CIA en la Operación Fénix, la cual fue responsable por
el asesinato de miles de vietnamitas. En Haití, la USAID ha sido acusada de financiar
organizaciones involucradas en el golpe de Estado contra el Presidente Jean
Bertrand Aristide en 2004. Desde junio 2002, la USAID mantiene una Oficina para
las Iniciativas hacia una Transición (OTI) en Venezuela, a través de la cual ha
canalizada millones de dólares a la oposición contra el Presidente Hugo Chávez.
Más de dos mil páginas parcialmente desclasificadas de la USAID sobre sus
actividades en Venezuela demuestran un patrón de financiamiento y apoyo
estratégico exclusivamente dirigido a sectores de la oposición, con programas
que buscan “fortalecer” sus partidos políticos, diseñar sus campañas políticas
y ayudarles consolidar un movimiento contra el gobierno venezolano.
En
Bolivia, la USAID fue expulsada este año por los habitantes de dos municipios,
Chapare y El Alto, bajo la acusación de intervencionista. En septiembre, el
presidente Evo Morales anunció la terminación del convenio oficial con la USAID
debido al desvío de fondos multimillonarios hacia grupos separatistas que
buscaban la desestabilización del país.
En
el 2005, la USAID también fue expulsada de Eritrea y acusada de ser una agencia
“neocolonista”. Etiopía, Rusia y Bielarrusia, han ordenado la salida de la
USAID y sus contratistas durante los últimos cinco años.
Un
informe de la oficina de contabilidad general de EEUU (GAO) del 2006 determinó
que existían “problemas con la gestión de los subsidios” del Programa Cuba de
la USAID. Millones de dólares destinados para “promover la democracia” en Cuba
terminaron en manos de organizaciones en Miami, sin contabilidad ni
seguimiento.
Según
el periodista Jean-Guy Allard, uno de los casos más explícitos del trabajo
sucio de la USAID fue en Uruguay, “Dan Anthony
Mitrione, instructor norteamericano en técnicas de tortura, se apareció en
Uruguay con credencial de la USAID, a finales de los 70, para adiestrar a
policías, en un programa secreto de destrucción de las fuerzas de izquierda en
toda América Latina.”
La
Agencia del Desarrollo de Estados Unidos fue creada oficialmente en 1961 como
una entidad dedicada a la ayuda humanitaria en el mundo. En 2009, la USAID fue
formalmente incorporada en la Iniciativa Interagencial de Contrainsurgencia de
Estados Unidos, junto al Departamento de Estado y el Pentágono. En 2007, fue
publicado el documento, “La Contrainsurgencia para los políticos del gobierno
de EEUU: Un trabajo en progreso”, que destacaba a la USAID como fundamental
para asegurar el éxito de las operaciones de contrainsurgencia. “La USAID puede
ayudar con los esfuerzos de contrainsurgencia del gobierno de EEUU…La USAID
tiene oficinas de campo en 100 países en desarrollo, trabaja de manera cercana
con organizaciones privadas, grupos indígenas, asociaciones de profesionales,
organizaciones de fé y otras agencias gubernamentales…La USAID tiene
relaciones, a través de convenios y contratos, con más de 3.500 empresas y 300
organizaciones privadas de EEUU…”
La
Contrainsurgencia es una operación militar contra grupos considerados
“rebeldes” o insurgentes. Movimientos de izquierda han sido considerados por
Estados Unidos como “insurgentes” desde los años cincuenta. Tácticas de
contrainsurgencia incluyen el uso de un conflicto armado para fomentar
subversión, operaciones psicológicas y sabotaje económico para lograr
neutralizar el adversario.
Si
antes la CIA había utilizada a la USAID como fachada, sin que sus trabajadores
lo supieran, hoy es de conocimiento pleno que la USAID se incorpora en las
iniciativas de contrainsurgencia contra movimientos y estados considerados
“adversarios” por Washington. Esta novedad la transforma de su mandato original
de aportar ayuda humanitaria al mundo y la convierte oficialmente en una
agencia de guerra.
*Fuente
reservada